
Me siento inquieto, nervioso, una angustia que invade todo mi cuerpo. Molesta, no sé porque estoy así, pero me molesta.
Voy hasta el cuarto de baño, lavo mi cara con la agua helada, levanto mi cabeza lentamente y miro para el espejo. Buscando en mis ojos alguna respuesta, pero no la encuentro. No me acuerdo de nada. Lavo la cara una y otra vez, a ver si me acuerdo lo que tengo que hacer, o lo que hice para estar así, pero no me acuerdo. Salgo del cuarto de baño con las manos y la cara mojada.
Voy hasta la cocina, mientras que en el camino escucho la televisión que esta ascendida en mi cuarto. Entro en la cocina, y cojo un vaso. Abro la nevera y cojo 2 cubos de hielo y pongo en el mismo vaso. Todo esa acción me acaba de tranquilizar, de relajar. ¿porque?
Vuelvo para el salón, abro el armario en busca de alguna bebida, encuentro algo, una botella de whisky. Pongo en mi vaso, mientras que veía caer el liquido en los cubos, me puse a pensar. Volví a quedar nervioso, inquieto, sentí un aprieto en el pecho y no sé el motivo!
Todo fue una simples distracción mientras estaba preparando esta bebida para mi. Debo estar realmente agotado.
Lo mejor que puedo hacer es, beber. Puede ser que me distraiga nuevamente y olvido que hoy no estoy muy bien.
Guilherme Oliveira